Autor: Ernest Cline
Traductor: Juan José Estrella González
Editorial: Ediciones B
Colección:
Año: 2011
Páginas: 464
Género: Ciencia Ficción
Sinópsis: Estamos en el año 2044 y, como el resto de la humanidad, Wade Watts prefiere mil veces el videojuego de OASIS al cada vez más sombrío mundo real. Se asegura que esconde las diabólicas piezas de un rompecabezas cuya resolución conduce a una fortuna incalculable. Las claves del enigma están basadas en la cultura de finales del siglo XX y, durante años, millones de humanos han intentado dar con ellas, sin éxito. De repente, Wade logra resolver el primer rompecabezas del premio, y, a partir de ese momento, debe competir contra miles de jugadores para conseguir el trofeo. La única forma de sobrevivir es ganar; pero para hacerlo tendrá que abandonar su existencia virtual y enfrentarse a la vida y al amor en el mundo real, del que siempre ha intentado escapar.
No cabe duda que la nostalgia vende. Nos quejamos que en los últimos años los guionistas de cine son poco originales, que sólo saben hacer adaptaciones de libros (y cómics), secuelas, precuelas, reboots, revisiones de las mismas historias una y otra vez. Pero la verdad es que ahí están los datos y las salas se llenan para ver una y otra vez más de lo mismo.
Quizás en literatura esté fenómeno no sea tan marcado, pero sí es cierto que la nostalgia tiene su punto, tiene algo que por más que pase el tiempo nos atrae sin remedio alguno. Hay nostálgicos y fanáticos de todo tipo y condición: Beatles, Jane Austen, Star Trek o Star Wars, coleccionistas de diferentes ediciones de un mismo título de novela, vividores de mundos alternativos, coleccionistas peculiares... Gamers, hipsters, nerds, frikis y nostálgicos en general están ante una historia adictiva, que devorarán y disfrutarán.



